Sobre una sociedad sometida al constante robo de tiempo: Momo, por Michael Ende.

Blog # 225 (Y con éste restan 140 blogs para completar el bonito experimento de un blog por día. Uno no sabe que pensar cuando descubre que hasta Jackie Chan sale mencionado en los Papeles Panameños).

portadamomo
Una pequeña que debe hacer frente a una amenaza sólo con su facilidad para escuchar a los demás. No lo tendrá nada fácil.

A más de uno le sonará el nombre de Michael Ende. Si no, les refresco la memoria con la mención del film de fantasía de los ochentas, La Historia sin Fin, basada en una de sus novelas. Y con mencionar este trabajo del autor basta para que ustedes se enteren de lo capaz e imaginativo que era Michael Ende, quien en su natal Alemania era escritor de best sellers destinados al público infantil. Su talento pude apreciarlo de primera mano cuando al fin me decidí a leer Momo, una novela  de la que sólo conocía fragmentos, que los libros de español de primaria y sexto de bachillerato solían incluir para talleres de lectura. La historia es muy sencilla, habla de una niña que han encontrado los pobladores de una villa italiana, de edad indefinida y curioso nombre – ella misma se ha puesto Momo y ninguno de los de la villa se opuso a aquel nombre- , de cabello rizado, ojos negros, vestida con una falda hecha de retazos y una chaqueta de hombre  que tiene el don de escuchar a la gente. Gracias a su habilidad, la pequeña se hace un lugar en la comunidad gracias a que al ponerse a escuchar los problemas y las dudas de la gente les permite llegar por sí mismos a la resolución de sus problemas y dudas.

momo_56029
Y el dedicarse a escuchar a la gente es algo que Momo casi que ha convertido en un arte.

Como Momo ya es parte importante de la villa, donde la gente vive cómodamente y feliz  con lo poco que tiene y con lo que hace, todos ayudan para que aquel ángel que encontraron un día en las ruinas del coliseo tenga todo lo necesario para sobrevivir: comida, una cama, unas lecciones de escuela y el afecto de todos a los que les importa, tanto niños como adultos, que pasan con ella para que les ayude a escucharse a ellos mismos.  Todo va bien para la pequeña, que incluso tiene siempre cerca a sus dos mejores amigos en todo el mundo, un viejo barrendero llamado Beppo Barrendero – así se apellida- muy paciente y sabio, y Gigi Cicerone, un muchacho con muchas ambiciones y sueños.  Como dije, todo es felicidad para Momo y sus amigos, pero como se necesita que la trama progrese, una amenaza de gran magnitud se hace presente para cambiar la vida de los pobladores.

momo_56025
Y tan bien que la pasaban todos en la villa…

La amenaza que mencioné en el párrafo de arriba son  los Hombres Grises, sujetos vestidos con abrigos, sombreros y que siempre llevan un maletín y son aficionados a fumar unos cigarros  dejan un humo espeso y gélido. La misión de estos sujetos de pieles cenicientas es la de tomar el tiempo de la gente, y su método para lograrlo es engañarlos al ofrecerles guardar su tiempo para que lo usen después luego de convencerlos de que no lo malgasten en actividades propias como visitar a sus novi@s, cuidar de sus madres o tener hobbies, prometiendo al final una cuantiosa suma de segundos minutos y horas para que lo gasten como quieran, cosa que es mentira ya que ellos no tienen la intención de devolverlo. Con esa artimaña envuelven a la mayoría de los adultos en la villa, que comienzan a volverse autómatas dependientes del trabajo, y a pasar más tiempo trabajando y ganando dinero, y menos con sus familias y amigos.

momo_56033
Hay que ver cómo se las ingenian estos calvos para hacer miserable la vida de la gente.

Momo nota cómo todo ha cambiado de un tiempo para acá, cuando ya nadie viene a visitarla, y ni los niños pasan a verla para una sesión de juego donde la activa mente de todos es capaz de imaginar las aventuras más fantásticas. Como Momo es una amenaza potencial para los Hombres Grises, que notan como intenta recuperar a sus amigos, intentarán chantajearla con bonitos juguetes – que el autor deja claro que son tan sofisticados que no se puede jugar con ellos- para que no interfiera en su robo sistemático del robo del tiempo. Pero el don de Momo de escuchar a la gente le permitirá sonsacarle información a un Hombre Gris por el que siente pena, ella tendrá que ponerse manos a la obra para devolver la alegría a la gente de la villa.

momo_56042
¿Pero cómo combatirá una niña a una legión de estafadores de tiempo? De alguna forma, pero no lo hará sola.

Los acontecimientos en la villa llamarán la atención de Maestro Minucio Segundo Hora, que guiará a Momo hasta él  con la ayuda de Casiopea, una tortuga que puede predecir el futuro media hora, y que se comunica lo que tenga que decir con las palabras que aparecen encima de su caparazón. Con el Maestro Hora Momo conocerá a las Flores Horarias, que crecen dentro del corazón de las personas, y que representan los instantes de tiempo que poseemos todos, que roban los hombres grises para sobrevivir. Ya que el Maestro Hora es quien reparte el tiempo, ve a los Hombres Grises como una amenaza, y necesitará la ayuda de Momo para detener al Banco del Tiempo, con el que devolverá todo a como estaba.

szene-aus-dem-film-momo-nach-dem-gleichnamigen-roman-von-michael-ende
Así como cuando has dejado de hablar con tus amigos y ellos han dejado de hablarte por vivir inmersos en sus ocupaciones.

Cuando avancé en la lectura de Momo me llevé una gran impresión, pues  la novela, sencilla en apariencia, logra comunicar las consecuencias del consumismo en la sociedad, en la cual trabajamos para ganar dinero y gastarlo en cosas que o no necesitamos, o no podremos usar por falta de tiempo. Así mismo Ende critica al sistema bancario, que a cambio de guardar el dinero en sus bóvedas para cuidarlo, prácticamente nos lo quita, tomándolo de a pocos,  tal como los Hombres Grises, responsables del drástico cambio de la Villa de la novela al engatusar a los inocentes pobladores prometiéndoles generar más tiempo para ellos en una supuesta inversión. De esto puedo dar fe -que no todo el tiempo fui un escritor aficionado de blogs y cuentos desocupado-, cuando me sometía a jornadas diarias de 8 a 5 de la tarde, llegando a la casa a quejarme del dolor en los pies y esperando el fin de mes para recibir la paga, para el mes siguiente repetir el mismo ciclo.

20130901_dd0933
Y gracias a que dedico mi tiempo a otras cosas es que pude acercarme a la lectura de Momo, que tiene buenas variantes de portada y adaptaciones al cine.

Realmente no pretendo que cuando me lean se tomen al pie de la letra lo que escribí líneas arriba, que después de todo todos necesitamos dinero para aplacar las necesidades básicas, pero sí quiero concientizarlos sobre lo que se pierde cuando destinan buena parte de su tiempo a trabajar, y no en algo que precisamente les apasione, que todos alguna vez hemos deseado tener un trabajo soñado – el mío es ser escritor y dibujante, y me empeño en lograr ambos- , pero por cosas de la vida, ya sea falta de carrera y méritos, no hemos podido lograr. Sin lugar a dudas recomiendo a todos leer momo para tomar tiempo del tiempo que pierden a diario cuando se dedican a vivir por el trabajo y no para lograr su propia felicidad, cosa que un mundo que nos bombardea con cosas que no necesitamos,  como aparatos nuevos o ropa cara, nos lo hace cada vez más difícil.

1158201_web
Esta escultura basada en Momo representa cada verdad plasmada en tan simpática novela.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s