Terror y metaficción de cómic (1): ¿Le Temes a la Oscuridad?, El Horrible Sonriente (Parte 2).

Blog #55 (Y con éste restan 310 blogs para completar el bonito experimento de un blog por día. Don Olimpo, creador del Chocorramo murió ayer. Y lo peor es que desde hace rato ya lo daba por muerto).

¿El título del programa era una pregunta retórica?
¿El título del programa era una pregunta retórica?
Ayer tocaba el turno de hablar de ¿Le Temes a la Oscuridad? Aquella serie noventera sobre historias de terror, donde unos muchachos se reunían cada sábado en la noche para contar y escuchar una historia. Y qué mejor forma para introducir una serie antológica de suspenso y terror infantil en un blog que en buena parte habla de cómic que reseñar un episodio sobre un villano salido de las viñetas. Un villano que no se tiene respeto a sí mismo porque usa traje de bufón, y lo único que lo impulsa a convertir a otros en idiotas que se ríen es su propia locura. Aquí el protagonista, un joven aspirante a dibujante de cómic llamado Ethan era el culpable de liberar a tan ridículo villano en el mundo luego de quemar la revista en la que aparece en el microondas. Y hasta ahí quedamos ayer. Así que ¿Seguimos?
“Jaja, jojo, jiji. Sigamos. ¡Que sigo más loco!”
Ethan, sorprendido por la silueta con forma de bufón que quedó en la puerta de madera de la cocina luego de la explosión, es sorprendido por su madre cuando se disipa la niebla posterior a la explosión. Claro sigue desarreglada, pero ahora tiene el adicional de que se ríe porque sí, y mientras lo hace suelta una baba azul espesa, como la que Ethan encuentra en la silueta recortada en la puerta de la cocina.
Así me quedaban los dientes a mí, azules, cuando me comía una paleta pinta lengua en el descanso.
Así me quedaban los dientes a mí, azules, cuando me comía una paleta pinta lengua en el descanso.
Ethan corre espantado, y llega a la sala, donde ve que su papá también ha sufrido la misma transformación. Y con revista en mano corre hasta resguardarse en unos arbustos -que tranquilo Ethan que ahí estás más que seguro-. Y Mientras se da cuenta que en la revista del Horrible Sonriente había una viñeta donde aparece su padre, se encuentra con su acosadora, digo, compañera de colegio Hooper Picalarro – quien tiene el gag de presentarse ante Ethan con su nombre completo y de decirle que se sienta al frente de él. Por cierto, muy mal gag-.
Primero obtiene por alguna razón su teléfono, y ahora va por él por su casa. Yo de Ethan me preocuparía.
Primero obtiene por alguna razón su teléfono, y ahora va por él por su casa. Yo de Ethan me preocuparía.
Primero obtiene por alguna razón su teléfono, y ahora va por él por su casa. Yo de Ethan me preocuparía.
Tengo mis dudas acerca del motivo por el que Ethan puede ver las cosas que ocurrieron en su revista.
Tengo mis dudas acerca del motivo por el que Ethan puede ver las cosas que ocurrieron en su revista.
Al mirar hacia el conductor también ha sido convertido en un idiota que puede voltear su cabeza 360 grados para mirar hacia atrás, por alguna razón. Como el demente que es, comienza a manejar de mala manera, amenazando con chocar en algún momento el bus, pero Ethan logra detenerlo usando el freno del autobús para emergencias. Con el conductor consciente en shock por el repentino frenado de su bus, los dos se bajan y se dirigen a la tienda de Frankie.
Supongo que tiene gracia que suelte babas azules mientras se ríe.
Supongo que tiene gracia que suelte babas azules mientras se ríe.
Ya en la tienda, Frankie le explica a Ethan que Sylvester Uncas, autor de la teoría Uncasiana, proponía que los libros que dibujaba eran puertas a otros mundos – y ahí te das cuenta que Frankie habla del tal dibujante como si él fuera Alan Moore o Jack Kirby-. Y a su vez procede a mostrarle unos cartones que el dibujante no alcanzó a terminar para concluir la colección del Horrible Sonriente, y así terminar con su creación, la cual se lo llevó antes que pudiera cumplir con su cometido.
¿Esas son páginas de cómics? Que sólo tienen una viñeta por página…
¿Esas son páginas de cómics? Que sólo tienen una viñeta por página…
Como Frankie le explica que ya sabía que él lo había liberado en este mundo, Ethan la interroga, pues parece saber bastante del caso. Y ella le responde simplemente que sabe porque él tiene el don para dibujar como Uncas, quien resulta ser su padre –chan chan chaaaaan-. Aunque me parece a mí que pudo decirle que sabía porque su vida aparecía en el cuento del papá y ahorrarse rodeos. Pero mientras Frankie le explica que con sus habilidades puede terminar los dibujos, a lo que Hooper considera que mejor usan las microondas que lo trajeron acá para vencerlo, el Horrible sonriente los coge por sorpresa, y atrapa a Frankie, antes que les pueda decir cómo acabar con él. Y como el Sonriente prefiere quedarse en pose de malo en lugar de ir tras los chicos que tiene la forma de destruirlo, Ethan y Hooper aprovechan para escapar.
¿Soy el único al que le parece ver al Joker de la serie de Batman de los sesentas en este momento?
¿Soy el único al que le parece ver al Joker de la serie de Batman de los sesentas en este momento?
Sin mayores contratiempos, llegan a la escuela, donde Ethan le echa mano al microondas de la clase de ciencias, y una vez más tiene un incómodo momento con Hooper, que se le presenta por enésima vez en el episodio, y le dice en qué lugar de la clase se sienta – y señor guionista, eso ya no era chistoso-. Hooper le dice que podría funcionar lo del microondas siempre que mantengan unos parámetros, y Ethan le agradece pero insiste en que ella no debe quedarse por lo peligroso del plan. Mientras discuten, el profesor de ciencias entra pidiendo explicaciones acerca de por qué están allí, y no más dice esto, y el Horrible Sonriente lo sorprende, haciéndole lo mismo que le hace a todo con el que se encuentra, hacer que se muera de risa y escupa baba azul. Una vez lo tienen en el salón, activan el microondas, pero esto no parece hacerle daño, y a la vez que amenaza con volver sonriente a Ethan en agradecimiento por liberarlo, Hooper intercede para que lo suelte, y ambos escapan. Y el HS sólo se queda ahí, riendo, porque le gusta oír el sonido de su propia risa, supongo.
Esto es, justicia poética.
Esto es, justicia poética.
Vuelven a la tienda de Frankie, y Hooper sugiere que las microondas sólo afectan al Sonriente en su mundo de viñetas -¿Lógica de cómic?- y que lamenta que no le hubieran entendido a Frankie lo que quería decirles con que terminaran los dibujos de Uncas, pues, era la única forma de devolver al sonriente a su mundo y vencerlo. Y al ritmo de la melodía de fondo que hace ver épico ese momento, Ethan se dispone a terminar el arte de Uncas con los útiles de la cartuchera de Hooper – ahhh, para eso los traía. Pero no me queda claro por qué los traía, si no sabía que Ethan se iba a poner a dibujar -.
Encuentro algunas dudas en la manera de trabajar de Ethan, y comienzo a comprender por qué las editoriales lo rechazaban tanto.
Encuentro algunas dudas en la manera de trabajar de Ethan, y comienzo a comprender por qué las editoriales lo rechazaban tanto.
Y sin saber cómo o porqué, el Horrible Sonriente entra a la tienda, y falla en su intento de convertir a Hooper en una de los suyos, que ella le dice que no tiene sentido del humor, y al parecer eso niega los poderes del villano. Y a la vez que hace uso de su molesta risa, Ethan termina los dibujos, y se los enseña al bufón, como retándolo.
Y por alguna razón, Ethan se pintó a sí mismo como un héroe en los dibujos de Uncas. Aparte que le estropeas el trabajo al artista, no disimulas el ego ¿Eh?
Y por alguna razón, Ethan se pintó a sí mismo como un héroe en los dibujos de Uncas. Aparte que le estropeas el trabajo al artista, no disimulas el ego ¿Eh?
Y tanto el Sonriente como Ethan corren para chocar y desaparecer, metiéndose en los dibujos para el enfrentamiento final, donde Ethan será un superhéroe con pinta noventera al que solo le faltan los mil bolsillos y las armas, y que enfrentará al villano para al fin acabar con su risueño reinado de terror.
¡Y FUAASH!
¡Y FUAASH!
Nosotros solo sabremos del enfrentamiento a través de los dibujos, que Hooper tan amablemente nos ha de pasar uno por uno. En ellos vemos como Ethan le da un golpazo al sonriente. Y siento que la anatomía de ambos se ve algo rara ahí.
¡WHAM! Y es el único tortazo en esta secuencia.
¡WHAM! Y es el único tortazo en esta secuencia.
Y con el enemigo atontado, Ethan intenta partir con los Uncas, enfundado en su traje que por algún motivo no me parece que sea de utilidad, salvo de hacerle ver como un superhéroe genérico a lo Superman.
“¡Y quien vino a salvar el diaaa!”
“¡Y quien vino a salvar el diaaa!”
Ah, pero pretendían escapar sin hacerse cargo del Sonriente, que les menciona que no pueden escapar. Pero ante eso no hay problema, que como quedan más cuadros en la secuencia, Ethan en las siguientes viñetas activa el microondas, y hace gran daño al villano, que esta vez parece que lo sintió.
“Microwaves, YEEEESS!!!!”.
Como a Ethan parece que le dio pereza seguir dibujando, se vuelven a mostrar dibujos anteriores donde Franky y Ethan hablan, mientras algunos rótulos representan sus palabras, donde dice que no sabe cómo salir de ahí. Ah, pero la historia no termina ahí, que el Horrible Sonriente reaparece detrás de Ethan, y como no dibujó más viñetas, le corresponde a Hooper resolver esto, y usa por instinto el borrador enorme que guardaba en su cartuchera y borra la cara del Sonriente.
No niña, así no se corrige un  dibujo finalizado.
No niña, así no se corrige un dibujo finalizado.
Esto genera una explosión que despeina a Hooper, y por supuesto libera a Ethan, que se reencuentra con su amiga. Pero por lo que parece, ambos son algo más.
Ay, los tortolitos.
Ay, los tortolitos.
Pero claro, Frankie y su padre, Sylvester Uncas también lograron salir, y el señor Uncas levanta los dibujos del piso y se los ofrece a Ethan, asegurándole que le pertenecen, en lugar de reprenderlo como yo quería que pasara.
Corríjanme si me equivoco, pero estaba claro que Uncas estaba inspirado en Jack Kirby.
Corríjanme si me equivoco, pero estaba claro que Uncas estaba inspirado en Jack Kirby.
Al final la historia acaba con Ethan convertido en un artista de cómic, y firmando sus revistas en la tienda de Frankie, sin decirnos algo acerca de si al fin logró que una editorial lo aceptara. Pero hay dos cosas que sí nos dejaron bien claras, que Sylvester Uncas se retiró de dibujante luego de volver a nuestro mundo – y pudo bien ayudarlo a entrar al negocio de los cómics, ¿No?- y que ahora los papás de Ethan, que alardean con la fama de su hijo, ya se visten y peinan bien, y le aseguran a la cámara de un noticiero que graba una nota sobre el artista que siempre lo impulsaron para ser el mejor –lo cual es una gran mentira-.
Y por algún motivo me parece ver a Rob Liefeld en lugar de a Ethan aquí.
Y por algún motivo me parece ver a Rob Liefeld en lugar de a Ethan aquí.
Con la historia concluída, la narradora “Saco de Colorines” termina su relato con la frase “Continuará en el próximo número”, propia de los cómics – y a mí me parece que los lee en secreto, pero como seguro en ese entonces no estaba bien ver a una niña leyendo cómics, se lo calla-. Y con la sesión de la Sociedad de la Media Noche terminada luego de que aprueban su historia, el de las gafas que siempre apaga la fogata, derrama un balde de agua sobre el fuego y declara esta reunión terminada.
Cuánto debió practicar con ese balde para que quedara bien en cámara como apagaba la fogata.
Cuánto debió practicar con ese balde para que quedara bien en cámara como apagaba la fogata.
Lo que me hizo fijarme en esta historia ahora, es la manera en la que se miran a los cómics. Eso, en una época donde el dibujante era casi que idolatrado, y es un reflejo de ese momento, puesto que al dibujante se le daba mayor relevancia que al escritor, y los que hacían que las revistas se vendieran como pan caliente eran los artistas. Y ciertamente esto parece un reflejo de lo que sucedía con Image Cómics, que nada de guión y sí mucho dibujo.
Y espero se sientan aludidos ¡Ja!
Y espero se sientan aludidos ¡Ja!
El vistazo a esta época es interesante, que es de mucho antes que la industria se viera bombardeada por las adaptaciones de cómics a la gran pantalla, y de cuando las ventas de revistas de cómics eran realmente significativas, llegando a venderse millones en lugar de las miles que se venden tan solo ahorita. Además de determinar por los posters en la tienda de Frankie que al hacerse la serie era probable que estuvieran todavía en eventos como El Reinado de los Supermanes, y el relanzamiento de Starman con Jack Knight como nuevo poseedor del cetro cósmico. Y sin más que contar, acabamos por hoy. No se pierdan mañana mi siguiente blog que los transportará hacia el horror que se esconde en los bosques de Nueva Jersey, “Nuff Said!!”
Y parece que la actriz que hacía de Hooper superó bien la pubertad. Aquí la prueba fehaciente y gráfica de la que hablo en esta imagen comparativa. Que Suertudo es Ethan.
Y parece que la actriz que hacía de Hooper superó bien la pubertad. Aquí la prueba fehaciente y gráfica de la que hablo en esta imagen comparativa. Que Suertudo es Ethan.

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