Vivir y morir por la espada: Berserk, La Marca (Parte I).

Blog #48 (Y con éste restan 317 blogs para completar el bonito experimento de un blog por día. Dedicaría un blog completo a un Knuckelave si encontrara más información que respaldara la elaboración de dicho artículo).

“Espío y veo con mi pequeño y único ojo… ¡Muertos vivientes!”.
“Espío y veo con mi pequeño y único ojo… ¡Muertos vivientes!”.

Cuando analizaba el primer episodio de Berserk y lo comparaba con la primera historia del manga en los blogs # 33 y 34, me percaté de que el anime tenía elementos de una historia que siguió luego del final del primer enfrentamiento que vimos entre Guts y el apóstol Barón Serpiente. Esos elementos eran dos personajes que reemplazarían en la serie a Puck, el elfo/hada que acompañaría a Guts en sus viajes, Colette, una pequeña niña, y su abuelo, que eran maltratados por los bandidos del Barón en lugar del pequeño ser mágico volador.

Ya verán que las versiones anime de estos dos corrieron mejor suerte que los de la versión original en manga.
Ya verán que las versiones anime de estos dos corrieron mejor suerte que los de la versión original en manga.

Otro elemento del que me percaté fue una escena en la que Guts dormía en un bosque a las afueras del pueblo, y era asediado por unos espíritus que le hacían sangrar una marca en su cuello. Esta escena no aparece en la versión original, hasta mucho después, cuando Guts prosigue su viaje, en el que sigue en busca de los apóstoles y del grupo de demonios conocido como La Mano de Dios. La historia original en el que veríamos a Colette y su abuelo, y a Guts atacado por los fantasmas recibiría el nombre de La Marca, donde Kentaro Miura nos dejaría ver cómo ni en las noches Guts, el Guerrero Negro, podía tener un momento de paz y descanso.

Único momentos en la serie en la que se verían a estos fantasmas, espíritus de aquellos que tuvieron muertes violentas, y viven errantes por el mundo.
Único momentos en la serie en la que se verían a estos fantasmas, espíritus de aquellos que tuvieron muertes violentas, y viven errantes por el mundo.

¿Qué haríamos nosotros y Guts sin el equivalente en Berserk de Campanita volando por ahí?

¿Qué haríamos nosotros y Guts sin el equivalente en Berserk de Campanita volando por ahí?
¿Qué haríamos nosotros y Guts sin el equivalente en Berserk de Campanita volando por ahí?

Pero a Guts, que olvida que gracias a Puck pudo salir de las mazmorras del alcalde, y que le curó las heridas con el polvo mágico de sus alas, no le agrada la compañía del elfo, y desprecia su presencia, asegurándole que por ahora no busca una mascota, y que detesta a los débiles, dejándolo tirado en un charco, mientras el pobrecillo le grita que es un imbécil por tratarlo de esa forma.

Hay que admitir que como Guts, a veces ni advertimos a las personas que nos quieren el bien, y en lugar de agradecerles su compañía, los rechazamos. Pero esa situación no va a durar.
Hay que admitir que como Guts, a veces ni advertimos a las personas que nos quieren el bien, y en lugar de agradecerles su compañía, los rechazamos. Pero esa situación no va a durar.

Transcurre el día, y en medio de la lluvia, Guts se topa con un carruaje conducido con un monje. El religioso, algo mayor, y con una hija, llamada Colette, le ofrecen llevarlo con él, para evitar que pesque un resfriado por caminar bajo la lluvia. Guts les advierte que no les conviene que lo lleven con él, pues lo persiguen los demonios. Pero el monje, al que la insistencia no se la merma tanta negación del espadachín, le asegura que de los demonios no debe preocuparse, que lo acompaña uno de los ángeles de Dios. Pero quien se revela como ángel no es tal, sino un buen amigo al que no es posible dejarlo atrás.

Podrás dejar atrás tu humanidad y emociones, Guts, pero jamás al bueno de Puck.
Podrás dejar atrás tu humanidad y emociones, Guts, pero jamás al bueno de Puck.

Al final Guts cede, pensando para sus adentros que si algo ha de pasarle al padre y a la hija (que en el anime figuran como abuelo y nieta), no es su problema, y sintiendo la presencia de los fantasmas que lo acosan, decide subir a bordo del carruaje sin remordimiento que lo atormente durante su viaje. El carruaje transita los caminos, y Puck –todavía enojado por las palabras de Guts- le hace ver al guerrero que su encuentro sólo fue coincidencia, y que él ya estaba con la pequeña familia primero, como si no quisiera admitir que pese a todo, insiste en seguirlo. Luego que Colette les da algo de vino casero para que entren en calor, el monje inicia una conversación con Guts, empezando por preguntar sobre su descomunal espada, y confesándole que había deducido desde antes que era un mercenario.

De hecho, a Guts no le gusta nadie.
De hecho, a Guts no le gusta nadie.

Guts parece estar en desacuerdo con lo que opina el monje de su estilo de vida y su supuesta profesión cuando le confiesa que un sobrino se hizo mercenario y hace un tiempo que estaba muerto, pudiendo evitar eso si elegía tener una familia y disfrutar de las cosas de la vida. y como nuestro héroe no podía dejar de presentar sus argumentos en contra, cual filósofo del campo de batalla.

-“¿Que es lo mejor de la vida?” -“Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres.”
-“¿Que es lo mejor de la vida?”
-“Aplastar enemigos, verles destrozados y oír el lamento de sus mujeres.”

Para pasar el tiempo, y descansar Guts duerme. Pero si una cosa es segura, es que ni sus sueños Guts está a salvo de los demonios. Y en una extraña pesadilla en la que anda desnudo en el interior de un corredor con el agua hasta los tobillos, la aparición de la criatura deforme que vio en las mazmorras del alcalde en la historia anterior aparece ante sus ojos al tiempo que se haya indefenso y con un pie atravesado por una lanza de metal.

Pues más grande la criatura luce más fea, pero no juzguen su naturaleza por su apariencia.
Pues más grande la criatura luce más fea, pero no juzguen su naturaleza por su apariencia.

Pero al cabo de un rato, Guts se da cuenta de que sueña, y despierta en medio de un grito, apuñalando a una criatura cual calamar de un ojo que cae muerta al lado de Puck, que despierta horrorizado por la visión del monstruo. Colette y su padre se acercan a ver a aquel ser, y preguntan a Guts que es, quedándoles claro con su sola presencia que lo que decía el Espadachín Negro acerca de los demonios que lo perseguían no era más que la pura verdad.

Si para Kentaro Miura esto es un íncubo, no quiero saber cómo se imagina a un súcubo.
Si para Kentaro Miura esto es un íncubo, no quiero saber cómo se imagina a un súcubo.

Una vez Guts les explica la naturaleza de los íncubos, les confiesa que la marca en el cuello, la cual le comenzó a sangrar repentinamente, atrae a las criaturas como él. El carruaje se detiene, y el guerrero les deja claro que ahora están en una zona llena de cadáveres, que permiten la formación de íncubos, y que los espíritus que atraerá su marca estarán ahí para atacarlo.
Pero la batalla entre Guts y los fantasmas errantes que adoptan formas para atacarlo cuando cae la noche la veremos mañana, pidiéndoles que por favor no se encariñen con ninguno de los personajes que participan en esta historia, por su salud mental y cardiaca.

Eso si son lo bastante fueres. Lo que les podría valer el aprecio de Guts, que seguro tampoco le parecen los débiles de estómago.
Eso si son lo bastante fueres. Lo que les podría valer el aprecio de Guts, que seguro tampoco le parecen los débiles de estómago.
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